sábado, 24 de noviembre de 2007

POETA DE NEUQUEN, UNA DE LAS VOCES FUERTES DE LA LITERATURA PATAGONICA.
DICE QUE “LA VIDA, LA MUERTE Y EL PARAISO PERDIDO” APARECEN EN SU OBRA



Aldo Novelli: versos que cruzan realismo urbano y poesía social. Nació una madrugada de juerga y carnaval de 1957 y reside en Neuquén. Incansable trabajador de la poesía, ha publicado tres libros y aparece en numerosas antologías poéticas.

Para él, “la poesía es una hembra a la que intento atrapar cada noche”.
Trabaja en informática, pero asegura “vivir de la poesía"”.




















"Creo que desde siempre he estado escribiendo el mismo poema, de diversa forma", afirma Aldo Novelli.
Por Martín Colivoro(Diario Patagónico)



"Escribo poesía, o mejor dicho, el intento de llegar a ella», define Aldo Novelli. «La poesía es para mí una hembra, una hembra voluptuosa, casquivana y esquiva, que intento atrapar cada noche y nunca lo consigo y esto de alguna forma me mantiene vivo».


Al buscar ese momento en el que nace la escritura, Novelli viaja hasta sus diez años. «Cursaba quinto grado de la primaria. La maestra nos dio como tarea una composición sobre ‘el árbol’. Recuerdo que escribí algo que relacionaba el árbol y sus raíces en la tierra, con la familia y sus raíces en la comunidad. Hubo un ‘Muy Bien 10 Felicitado’ y el llamado a mis padres y toda una eclosión familiar».

El recuerdo es poderoso, porque «para esa época yo leía a los superhéroes Batman, Superman, Linterna Verde, Spiderman...; que fueron mis compañeros de lucha por mucho tiempo, hasta hoy en día, podría decirse».


Novelli posee una clara definición de su propia escritura, a la que denomina «realismo urbano», aunque «ha sido clasificada diversamente», aclara.
«Es una poesía de lenguaje urbano, seco y a veces ácido, despojado de imágenes abstractas, con escasa adjetivación, contaminada de intenciones irónicas, y ocasionalmente revestida de un descarnado erotismo», sostiene.

En su escritura, «todo el poema funciona como una sola imagen, intentando crear en el texto un clima naturalista y cotidiano, una atmósfera realista que en un instante, es fugazmente iluminada por un resplandor». Entonces, «al impactar en el cuerpo del lector -y en función de su propia carga de emotividad-, le da al texto dimensión poética».


EL MISMO POEMA



Novelli reconoce dos registros en su poesía: uno «más minimalista y urbano»; y otro «prosaico y coloquial». Ambos descansan sobre un sustrato claramente ideológico y el autor se define como «un poeta social» que recrea la poesía social de los ’60 a través de otros modos expresivos.
«De alguna forma me siento deudor de poetas como Juan Gelman y César Vallejo, y en líneas generales de los beatniks, del minimalismo norteamericano, de los poetas malditos franceses y de la ‘poesía social latinoamericana’».

A Novelli lo anima cierto «programa poético» que consiste en lograr una expresión comunicacional simple, para llegar a un lector «ingenuo» o «salvaje» primero; y en un segundo código decirle algo más a un lector «sensible» o «competente».
«Creo que desde siempre he estado escribiendo el mismo poema de diversa forma», asegura Novelli, en lucha para encontrar definición a lo que escribe.
«Los temas que me preocupan son los mismos: la utopía, la palabra, la revolución, la calle, los hombres y mujeres y su existencia, la cotidianeidad, sus angustias, sus búsquedas y sus obsesiones, los seres marginales y los detritus del mundo, el sexo y la interminable búsqueda de la cifra perdida de la felicidad.
En síntesis, la vida, la muerte y el paraíso perdido».


PATAGONIA: TIERRA FERTIL



«Creo que el desierto patagónico es una tierra fértil para la poesía».

Así, Novelli habla de la producción literaria en la Patagonia, región que según él «ha superado la estética folclórica y anquilosada de muchas otras zonas del país».

En Patagonia «hay un caudal poético importante y diverso, con grandes poetas que merecerían mejor suerte y mucha más difusión».

Novelli sostiene que en este sur del país «hay poetas muy superiores a muchos de los ‘poetas famosos’ que ostentan ciudades como Buenos Aires, Córdoba o Rosario».

«Pero todos sabemos que las manzanas que cultivamos con esfuerzo en la Patagonia, la saborean en esas ‘grandes ciudades’», dice.

Para el escritor neuquino, «la Patagonia se cuenta escribiendo, cada vez que un poeta se enfrenta al desafío y abismo que le presenta la hoja en blanco, y no en esa búsqueda obsesiva en que se han empeñado algunos, en hallar por cualquier medio la identidad patagónica».



Novelli también alerta: «como la Patagonia ‘está de moda’, muchos escritores, más pícaros que honestos, tanto argentinos como extranjeros, hacen un viajecito de tres o cuatro días por algunos pueblos patagónicos, hablan con tres o cuatro ‘nativos’ y después escriben un libro que venden como pan caliente en España, México o algún otro país que intenta vender esta tierra como la antigua ciudad de los Césares».

«Por estas avivadas, estamos pagando un precio demasiado alto; y no precisamente en el plano literario, sino concretamente con la tierra y el agua de este inmenso territorio de nuestro país», juzga el poeta.

Los proyectos de Novelli buscan «seguir defendiendo la libertad de pensamiento, intentando formar en los jóvenes un pensamiento crítico y tratando de aportar una semilla de manzana a la utopía de un mundo mejor, que creo posible».

Todo esto, dice hacerlo «desde mi humilde lugar, desde mi precaria palabra poética y revolucionaria».


"Un inquisidor del alma humana"



Aldo Novelli afirma ser «poeta, cuentista, ensayista, inquisidor del alma humana y habitante de bares nocturnos».

Nació en 1957, vivió en Challacó, un campamento petrolero en medio del desierto patagónico, hasta los 13 años, luego vagó por el país hasta regresar a la ciudad de las manzanas prohibidas, Neuquén, donde reside actualmente.

Publicó los libros: «La noche del hastío» (Limón, 2003); «16 poéticas» (Limón, 2004); «Agonistas del fin del mundo» (La luna que, 2005).
También edita un plegado de arte y literatura llamado «Animal Urbano».
Su nombre aparece en diversas antologías poéticas, entre las que se destacan: «La Palabra escondida. Poesía escrita durante la dictadura militar» (1996); «Canto a un Prisionero» (Editorial Poetas Antiimperialistas de América, Otawa, 2005); «País de vientre abierto. Antología de poesía social argentina» (Ediciones Patagonia, 2005), "Legado de Poetas" Poesía Social Argentina 1956-2006 (Ed. Patagonia-2007).
Integró los grupos «Poesía en Trámite» (formado por veinticinco poetas de la región); y «Poetas del Montón» (que logró formar la «Casa de la Poesía» de Neuquén).Estudió «parcial y caóticamente», las carreras de Letras y Periodismo.

Actualmente es corresponsal de la revista de poesía «Mapuche», del sitio web «El Muro Cultural» y de la revista de poesía «El Camarote» (Viedma, Río Negro).

Además de poesía, ha escrito relatos y ensayos literarios.

Su trabajo en el área cultural consiste en «leer, escribir, participar de encuentros, dar lecturas y talleres de lectura/escritura en escuelas».Este escritor afirma, «vivo de la poesía, pero trabajo como analista de sistemas en una empresa informática y hago esporádicamente artículos periodísticos de género literario o político».

Novelli se considera «poeta y laburante», y como tal sostiene dos sitios en internet, donde difunde poesía: http://la-sed-infinita.blogspot.com; y http://fluidos-virtuales.blogspot.com .-
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