lunes, 21 de diciembre de 2009


¡Felices Fiestas! ¡Felices Fiestas!
¡Felices Fiestas! ¡Felices Fiestas!

Esa tarde eran siete
cuatro varones y tres niñas
jugando a la mancha sobre el montículo.

Después de un largo rato
transpirados de cansancio
cuando el sol brillaba sobre latas vacías de tomate
sintieron voraces mordidas en el estómago
y se sentaron a buscar algo comestible.

Natalia, la mocosa de cinco años
la de piernas como palitos de helado
encontró un pedazo de guirnalda dorada
la enlazó formando un efímero corazón brillante
y le gritó a sus amigos:
¡Felices Fiestas!, ¡Felices Fiestas!
y rió con picardía
como un esmirriado ángel de alas rotas.-

aldo luis novelli /desde los bordes del desierto.-
La poesía es un oasis en medio del desierto. El poema es la sed.
Publicar un comentario