miércoles, 4 de noviembre de 2009


La poeta, narradora, ensayista, sicóloga y gran amiga Amelia Arellano
desde San Luis nos regala este maravilloso poema



























MUJERES EN GRAVIDEZ DE PALOMA

Cargo sobre mi pecho toda la sequía del mundo.
Ingrávidos cardales violentados
Violentamente violeta, el ayer regresa.
Espada fálica tajea la inocencia.
Una cruz engarzada con vidrios de colores.
Gravidez de paloma.
Parir. Morir.
Ha regresado Tomás de Torquemada.

Hijos del oscurantismo.
Del Opus Dei, del Papa o Lucifer

¿La manta de mi niño, poncho harapiento de soles?
¿La sombra de su amparo, catedrales góticas, de piedra?
¿La panza de mi niño bombo de ausencia?

Eran tres perritos uno murió de tos ahora quedan dos.
Eran dos perritos uno murió solito ahora queda unito.
Era un perrito que murió de ayuno ahora no queda ninguno.

Amarillo/blanco. Blanco/celeste.
Una bandera. Flores de brea.
Mi hijo no nato partió en primavera.
Pantanos errantes, fuegos fatuos globalizados.
Ignus fatuus, cobra-de-fogo, luz loca alemana,
Ronde des lutins, farol de los Andes.
Yo, llorando y mi niño rondando.

Huevos hueros del esturión gigante.
Ya no habrá caviar para la bestia.
Santa Tejerina es la mujer de Lot.
Ha mirado hacia atrás.
¿Quién arrojara la primera piedra?
“Piden pan no les dan, piden queso,
les dan yeso y les cortan el pescuezo”

“Fallamos que debemos condenar y condenamos”
Inclaudicables, fallamos que debemos resistir y resistimos.



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