miércoles, 4 de noviembre de 2009


Sensualidad en un poema de la amiga, poeta, narradora oral y sicóloga Cristina Villanueva














La piedra del origen de lo inefable

Lectora


La lectora sube la apuesta, escenifica el lugar, abre el libro, vuelca las palabras como una leche tibia.
Él corre hacia la voz con avidez. Toma lo que ella derrama, la abre, la deletrea, la descifra, la lee, la articula, la silabea.Alfabeto, abecedario, música, legado. Busca la piedra primera, en el pelo, como un mar oscuro de peces escondidos, ideas enlazadas, arabescos, lealtades.
En el pecho, emociones del borde entre el sentir y el pensar.
En las manos, en las piernas, en la piel o en la mirada.
La piedra del origen de lo inefable. Esa, anterior a las palabras con las que ella le nombra el mundo. Él como si fuera un cachorro (las lecturas siempre son nuevas, si son ciertas) se amamanta de la voz, encuentra en la boca de ella, entre la boca y el libro, el lugar casi lecho, donde la piedra se deshace en hebras y habla.

de Cristina Villanueva

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